Entre 1992 y 2006, la comunidad de la Academia Superior de Artes de Bogotá, ASAB, a la par de sus labores formativas, se propuso pensar las condiciones de posibilidad de la investigación en el campo de las artes, en diálogo con otras comunidades académicas y artísticas. Se empezaba a discutir sobre la posibilidad de abordar la investigación desde el interior mismo del campo del arte como una actividad realizada por sus propios agentes. El arte no podía seguir siendo únicamente un objeto de investigación para las ciencias sociales.