Santa Fe inicia la remodelación de su edilicia pública durante la Dictadura de Primo de Rivera a raíz de tres decisiones municipales: construir un local apropiado para las Escuelas, un nuevo Ayuntamiento, y modernizar la imagen de la ciudad ante la celebración de la Exposición Iberoamericana de Sevilla en 1929. El proyecto (Casa Consistorial, Mercado con Matadero, Escuelas, Pavimentación y Alcantarillado, y dos Lavaderos) se encarga a la empresa “Técnica de Construcción, S.A” y a su arquitecto Francisco Fábregas Vehil, quien realizó los proyectos y dirigió las obras desde Sevilla y Barcelona hasta bien entrada la Segunda República.