El texto refiere las denuncias de la corrupción oficial y política que se suceden una tras otra en la prensa venezolana, al margen de su precisión y contundencia, pierde eficacia en un vacío político y sobre todo en el marco de la inoperancia del sistema judicial y de la voluntad correctiva por parte del gobierno, éste ya no cuenta con herramientas concretas para presionar a los medios.