El esfuerzo por delimitar la noción de ley causal conduce
a la concepción experimental de la causación; y esa concepción –
que muestra a la noción de causalidad como siendo independiente
de la noción de ley – permite mostrar por qué ciertos enunciados
que han sido candidateados a leyes de la Biología, no pueden ser
considerados leyes causales. Pero esa misma forma de pensar la
causación también permite entender cómo es que en esas disciplinas
pueden existir explicaciones causales que no están basadas en leyes
de naturaleza causal. Es decir: delimitando la noción de ley causal,
llegamos a una idea de causación que ayuda a reconocer el carácter
causal de esas explicaciones no-nomológicas que caracterizan a
ciertas disciplinas biológicas.