Abstract
Desde una perspectiva general, la epidemiología se ha
reconocido como una disciplina científica que tiene como
propósito describir y explicar la dinámica de la salud poblacional;
que busca, por un lado, identificar los elementos
participantes del proceso salud-enfermedad; y por el otro,
comprender las fuerzas relacionadas con este proceso. Fue
así como la epidemiología, se llegó a considerar una de las
ramas más importantes de la salud pública, posición que
la ha convertido en recurso fundamental para la toma de
decisiones y la acción sanitarias.
En el devenir conceptual de esta disciplina se debe considerar
por lo menos dos grandes etapas. La primera, recogió
los diferentes aportes de médicos y no médicos, quienes
configuraron un saber comprensivo de las condiciones de
salud para el estudio de las enfermedades, especialmente las
de carácter infeccioso, desde la observación de comunidades
y personas, la observación de plagas, pestes y epidemias
y la aproximación a las enfermedades desde la estadística
sanitaria y la observación numérica (1). La segunda etapa
se consolidó con el reconocimiento de los límites de la
medicina, ante la ocurrencia de enfermedades crónicas,
mentales, degenerativas y ocupacionales. Hasta mediados
del siglo veinte esta disciplina se consideró un método o
conjunto de técnicas especialmente útiles para el estudio
de las enfermedades infecciosas. La reducida eficacia de
las medidas sanitarias, hizo necesario ampliar el campo
epistemológico unicausalidad, para abordar otras facetas
que influían en el proceso de la salud y la enfermedad.
Citation
ID:
180474
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garca2012revistamltiples