;José Luis Castañeda Narváez;Hilda Guadalupe Hernández Orozco
trac trends in analytical chemistry2016Vol. 37pp. 358-361
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narvez2016actahigiene
Abstract
El papel de las manos en la transmisión de gérmenes durante la atención clínica diaria de los pacientes se identificó desde 1847 por Ignaz Semmelweis, cuando estableció el beneficio obtenido por el lavado de las manos y la reducción de la mortalidad materna. Desde 1928, Price dividió en dos tipos la flora de gérmenes que se encuentran en las manos: la transitoria y la residente. La flora residente corresponde a las bacterias que viven en la piel en condiciones habituales, generalmente son de baja virulencia y ocupan capas superficiales de la piel.