Este artículo problematiza sobre las implicaciones biopolíticas y disciplinatorias de las líneas de acción de SENAME, propuestas para el período 2006-2010, respecto de la población infantil y adolescente. Abordando los conceptos de Infancia y Vida Desnuda del filósofo Giorgio Agamben, la función de la pericia psicológica desde Michel Foucault, y realizando una breve referencia histórica-arqueológica desde Gabriel Salazar, se reflexiona sobre la operación de captura subjetiva de niños y adolescentes vulnerados y potencialmente peligrosos. Con ello se cuestiona la aporía de un enfoque de protección de derechos que sin embargo lleva consigo un control social de la desviación normativa.