Durante la práctica de los deportes colectivos, los jugadores realizan una infinidad de acciones complejas: correr, saltar, lanzar, frenar, cambiar de dirección, esquivar, etc. Estos movimientos no están aislados del entorno sino que dependen de múltiples factores a los que el jugador tiene que prestar atención: adversarios, compañeros, balón, portería, árbitros, marcador, público,…